No sabía que hacer, estaba nerviosa y creo que Liam lo notó
porque se cambió de sitio y en vez de estar atrás mía se puso a mi lado. Me
puso la mano en el hombro y simplemente me dejé llevar y puse mi cabeza sobre
su hombro, habría que vernos desde fuera, sería una escena bastante bonita. Bajamos
del London Eye:
-¿Ahora que?
-Podemos ir a la casa
de los chicos y mía, para ver si están allí.
-Vamos.
Dimos un paseo hasta su casa, cuando llegamos delante de mis
narices había un gran chalet yo solo dije:
-Anda- y abrí la boca de par en par- mi apartamento es una
casa de muñecas al lado de esto.
-Entremos.
Tenían piscina y todo. Allí tampoco había nadie, parecía que
les hubiese tragado la tierra. Parecía una niña pequeña en una tienda de
juguetes. Miraba a todos sitios sin dejar la mirada fija. Salí al patio que tenían,
me asomé a la piscina. Liam venía por atrás, al escuchar sus pasos me puse
nerviosa y me caí al agua. Que tonta:
-¿Estás bien?-me dijo intentando disimular la risa
-Tenía calor no te jode jajajajajaja- me reí porque había
sido muy tonta, como yo me reí de mi misma el se empezó a reír.
-¿Te ayudo a salir?- y me tendió la mano, yo la cogí y lo
tiré al agua.
-Jajajajajajajajaja
- Ahora te vas a quedar bajo el agua para el resto de tus
días- y me metió bajo agua.
Intenté sacar la cabeza del agua pero no podía hasta que dejé
de insistir y me hice la ahogada a ver si así me dejaba. Liam se preocupó y me
dejó sacar la cabeza:
-¡¿ÁNGELA?!- y no paraba de moverme para ver si reaccionaba
cuando ya se empezó a asustar:
-¡AAAAAAAAAAAAAAAH! Jajajajajajajajaja te has asustado ¿eh? Jajajaja
-Eso no se hace, me he asustado mucho- y me sonrió.
Yo empecé a nadar hasta la escalera, pero preferí no subir,
mal día para ir de blanco. Así que me quedé en la piscina. Liam estaba flotando
y yo lo hundí en el agua. Él salió y miró hacia los lados pero yo estaba por
detrás y me subí encima. Estábamos riéndonos cuando entraron los chicos, vendrían
de dejar a María y Sumaya en el apartamento. Yo me avergoncé, Liam se dio cuenta
y salió de la piscina y como sabía que iba de blanco me trajo una toalla, que
adorable.
-Sube a mi cuarto, es el primero girando a mano izquierda.
Subí al cuarto de Liam, le daba mil vueltas al mío, incluso
tenía un cuarto de baño propio. No quería mojar nada así que solo me quedé de
pie esperando a que viniera, abajo escuchaba como Liam pasaba de las preguntas
de los chicos. Liam subió y abrió la puerta del cuarto, yo lo estaba esperando
reliada en la toalla. Él me sonrió y abrió su armario y rebuscó entre sus
camisetas me enseñó una roja que tenía estampado a Donkey Kong:
-No puedo coger esa.
-¿Por qué? ¿No te gusta Donkey Kong?
-No es eso, se lo que te gusta a ti Donkey Kong, dame una
vieja que tengas por ahí.
-Toma esta y no se hable más.
-Pero…
-Que la cojas, toma cabezona.
Yo la cogí y me metí en su cuarto de baño, tenía todo muy
arreglado, me cambié, me quedaba algo grande pero estaba seca. Cuando salí vi a
Liam sentado en su cama, pensando en sus cosas.
-¿Vienes abajo o que?
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